Crea tu primer código QR
Elige el propósito, prepara el contenido y prueba el archivo antes de compartirlo.

Decide qué debe pasar al escanear
Un QR web sirve para menús, portfolios o reservas. El texto permite compartir un mensaje sin abrir una web. El QR Wi-Fi contiene el nombre y la contraseña: usa una red de invitados y compártelo solo con las personas adecuadas. El correo prepara un borrador, no lo envía automáticamente. Las funciones dependen del lector.
Comprueba primero el destino
Abre la dirección completa con https:// en un móvil sin iniciar sesión. Revisa los permisos y la caducidad de archivos compartidos. Prueba también el formulario o proceso de reserva, no solo la primera pantalla. Para impresos duraderos, elige una dirección que puedas mantener.
Empieza por un diseño básico
Introduce los datos y usa módulos cuadrados oscuros sobre fondo claro. Escanea esa versión antes de cambiar colores, formas o logotipo. Modifica una opción cada vez para identificar problemas y conserva el espacio vacío alrededor.
Guarda el formato adecuado
PNG resulta práctico para documentos y pantallas; ampliarlo demasiado puede difuminarlo. SVG conserva la nitidez al escalar si tu editor lo admite. Mantén la proporción cuadrada y el margen. Descarga antes de recargar o cambiar de idioma: no se conserva un historial.
Haz dos pruebas
Escanea el archivo descargado desde otra pantalla y después una copia impresa a tamaño real. Comprueba el contenido, el destino móvil y la iluminación del lugar. Prueba varios teléfonos cuando sea posible. Si falla, quita el logotipo, vuelve a cuadrados y aumenta el contraste o tamaño.
¿Se puede cambiar después?
La dirección grabada en un QR estático no se puede editar. Sí puedes actualizar la página de esa misma dirección. Si cambia la URL, crea otro QR y sustituye las copias. La imagen no tiene caducidad del servicio, pero el dominio o archivo enlazado sí puede caducar. Guarda tus archivos: no hay un archivo de recuperación.